Lágrimas de San Lorenzo

Qué son, como disfrutarlas y porqué se llaman así.

Con esta primera entrada del blog pretendo hacer un acercamiento a un fenómeno que nos visita puntualmente a la cita como cada año. Una lluvia de estrellas muy popular que tendrá su máximo entre el 12 y el 13 de agosto, el momento ideal para verlas será en torno a las 2 de la mañana hora española: Para disfrutar de ellas no hace falta ningún aparato especial, es aconsejable no usar prismáticos y menos aún telescopios, pero si es recomendable alejarse de la ciudad y buscar un lugar en el que el cielo esté lo más oscuro posible y con el horizonte norte despejado. Como el que nos acoge cada año en los aledaños del Monasterio de la Cartuja de Cazalla de la Sierra.

Son conocidas por estos lares como Lágrimas de San Lorenzo en honor al Santo mártir que fue quemado en la parrilla con la que se le representa el 10 de agosto de 256, fecha cercana al máximo de intensidad de este fenómeno. Este diácono de Roma de origen español  es patrón de los bibliotecarios y fue el encargado de esconder de la persecución del emperador Valeriano el Santo Grial y enviarlo a Huesca donde se le pierde la pista durante siglos para terminar estando hoy en la capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia.

En los países de poca o nula tradición católica el nombre les viene de Perseo, constelación del hemisferio norte que lleva el nombre de un semidiós griego que es famoso por cortar la cabeza a la gorgona Medusa de cuya sangre nació el caballo Pegaso. En esa constelación se encuentra el “radiante” de la lluvia de meteoritos que nos ocupa. Es decir las estrellas fugaces parecen caer de ese punto del cielo.

Pero antes de meternos más en profundidad entendamos realmente qué es una lluvia de estrellas y porqué se produce.

Las estrellas fugaces no son en realidad estrellas sino meteoroides que tienen la desgracia de encontrarse en el camino de nuestro planeta justo cuando estamos pasando. Los meteoroides son los hermanos pobres del sistema solar, casi nadie los conoce y menos por su nombre y están a medio camino entre los asteroides de más de 50 metros de diámetro y el polvo cósmico de menos de 100 micrómetros. Su origen suele ser fragmentos de asteroides y  cometas pero también pueden provenir de cuerpos mayores que hayan sufrido impactos e incluso pueden ser restos de los planetesimales que fueron los “ladrillos” con los que se construyó el sistema solar hace unos 4600 millones de años.

Pues bien, cuando uno de esos meteoroides entra en la atmósfera de un planeta sufre un calentamiento por fricción brutal que termina vaporizandolo y el gas que lo rodea en su trayectoria se ioniza y brilla. Eso es lo que llamamos en la tierra estrella fugaz pero dependiendo de cuanto brillan reciben diferentes nombres: Si brilla más o menos como una estrella normalita durante 1 o 2 segundos se le llama Meteoro, si su brillo supera al del planeta Venus y dura 3 a 5 segundos alcanza la categoría de Bólido y si ha comido mucho y llega a brillar tanto como la luna llena los astrónomos, muy originales ellos, les llaman Superbólidos.

Para que nos hagamos una idea un meteoro antes de entrar en la atmósfera terrestre pesa unos pocos gramos, un bólido unos kilos y un superbólido de 500 Kg a 10 toneladas. Al ser tan grandes los superbólidos normalmente explotan en una gran bola de fuego que puede verse en el cielo durante varios minutos. Algunos fragmentos de estos últimos suelen alcanzar la superficie y a esas “piedras del espacio” es a lo que llamamos meteoritos.

Ahora que ya entendemos un poco mejor de lo que estamos hablando sabemos que en cualquier momento podemos ver una estrella fugaz, sobre todo si es de noche, pero hay momentos del año en las que estas son mucho más frecuentes. Esto ocurre porque la tierra en su viajar alrededor del Sol cruza por lugares por donde han pasado cometas, estos cuerpos que todos conocemos, como el actual cometa Neowise que podemos observar a simple vista, y que van dejando una cola de restos como si fueran migas de pan (si ya sabemos que se llaman meteroides, para que luego digan que Facebook no sirve para nada) cuando se acercan al sol y estos restos aunque parezca mentira siguen dando vueltas en la misma órbita que tiene el cometa hasta que se encuentran con  algo. Conocemos algunos cometas que atraviesan la órbita terrestre aunque afortunadamente la han cruzado, al menos por ahora, cuando nuestro planeta andaba por otro sitio, si no “PA HABERNOS MATAO, PRIMO”.

Como decíamos, y una vez pasado el susto, esos restos del cometa que no se ven pero que están ahí son “recogidos” por nuestro planeta cada vez que pasa por ahí una vez al año. En ese momento del año la Tierra va en la misma dirección y por ello todas las estrellas fugaces que aparecen da la sensación que vienen de ese mismo punto del fondo de estrellas. Ese punto es la radiante de la lluvia y la constelación en la que se encuentra le da nombre. En agosto la tierra va en dirección a la parte alta de la constelación de Perseo y por eso la lluvia de agosto son Las Perseidas.

El cometa que da origen a las perseidas es el 109P que fue descubierto por dos astrónomos Swift y Tuttle en 1862 y pasa cerca de nosotros cada 135 años. La última vez que lo hizo, en 1992, se multiplicó por tres la cantidad de estrellas fugaces que se ven por hora (THZ) pero ha vuelto a su nivel normal que son unas 100. Yo ya estoy haciendo yoga y tomando “manacol” para estar en la mejor forma en su siguiente visita. Hay otras lluvias de estrellas durante el año que tienen incluso más frecuencia de meteoros como las Cuadrántidas en Enero o las Gemínidas en diciempre pero por motivos meteorológicos suelen ser más difíciles de ver.

Dicen desde hace mucho mucho tiempo que cuando pides un deseo mientras ves una estrella fugaz este se cumplirá siempre que termines de pedirlo antes que la estrella se apague ya que en ese momento el reino de las estrellas se abre para los mortales y los dioses pueden oír mejor las plegarias que estos les dirigen.

En resumen un cometa deja un sendero de migas de pan y cuando la tierra las atropella en dirección a un punto en el cielo parece que de allí caen las estrellas fugaces. Aprovecha y pide tu deseo antes de que sea tarde o tendrás que esperar a que aparezca otra, y otra, y otra…

Publicado por pedrojdominguez

Ingeniero de formación y curioso por naturaleza.

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